Cómo preparar un viaje de bikepacking siendo mujer (sin olvidar nada)
Un artículo de Celia Martín.
Mi primer viaje en bici lo hice con unas alforjas de tela muy baratas compradas de segunda mano, una MTB antigua muy pesada y material de acampada que tenía en el trastero desde la adolescencia.
Sufrí mucho en las cuestas, porque todo pesaba más que un luchador de sumo, pero la experiencia del viaje fue tan increíble, tan disfrutona, que ya no he querido viajar de otra forma que no sea en bici.
Ahora tengo un equipo ligero y técnico, que he ido adquiriendo en estos años, prefiero viajar con lo justo y en bikepacking mejor que con alforjas y, aun así, duermo muy bien con mi material de acampada, puedo cocinar comida rica, nutritiva y caliente y tengo todo lo que necesito para sentirme cómoda tanto en la bici como cuando me bajo de ella.
Si te apetece empezar a viajar en bici, no hace falta que gastes un montón de dinero en equipo antes de salir: usa lo que ya tengas, pide prestado o busca de segunda mano. Y si te gusta la experiencia, entonces plantéate hacerte con lo que puedas necesitar.
Este es el primer artículo de una serie sobre material para viajar en bikepacking. Aquí he tratado de elaborar una guía del equipo, consejos de seguridad y recomendaciones de higiene en rutas de varios días para mujeres. En los siguientes artículos entraré en cada apartado más en profundidad, con ejemplos de material, desde el más básico y barato a lo más técnico y caro.
De momento, vamos con la lista para tu viaje en bikepacking:

Acampada
La parte que más espacio y peso suele ocupar en las bolsas o alforjas es el material de acampada. Las opciones habituales para dormir son: tienda ligera (protege de bichos y lluvia), lona tarp, hamaca o bivy (muy ligero, ideal para minimalistas).
A esto le añades el saco, adaptado a la temperatura, colchoneta con buen R-value (el valor que mide el aislamiento) y, opcional, la almohada (también sirve tu ropa en una bolsa).
La elección del saco y la colchoneta suele ser complicada, hay que pensar en la temperatura, el peso, el espacio… y, además, hay mil para elegir con precios desde 10€ hasta 900€. Haremos una entrada del blog solo con esto.
En cualquier caso, mi recomendación es que no escatimes mucho en este aspecto: tener un buen descanso es esencial para disfrutar de los días pedaleando. Dormir mal por frío, humedad o por estar incómoda puede arruinar el mejor de los viajes. Piensa en cuánto pagarías por una cama en un hotel y en cuántas veces vas a acampar. Y, si no has acampado nunca, quizás sea buena idea probar con un equipo prestado antes de comprar nada, no sea que descubras que dormir en el saco no es para ti.
Además de todo esto, yo siempre viajo con una silla plegable. Poder sentarme con la espalda apoyada y estar cómoda mientras cocino o me tomo una cerveza viendo el atardecer es uno de los mayores placeres del viaje en bici. Hay sillas extremadamente ligeras y, desde luego, compensa llevarla.

Comida y agua
En bici se queman muchas calorías y, si el viaje es largo, no es buena opción comer comida precocinada o fría todos los días ni dejarte el presupuesto en restaurantes.
Hay hornillos muy ligeros, a precios muy asequibles, con distintas opciones de combustible (gas, alcohol o gasolina). Averigua lo que puede estar disponible en las zonas por las que vas a viajar para elegir uno u otro.
Para cocinar puedes llevar una olla de entre 0,7 y 1,5 L y dentro de ella el resto del kit: taza, cuenco, cuchara tipo spork, mechero… Si eres muy cocinillas, puedes añadir una sartén y algún plato. Existen ollas y sartenes plegables y algunas opciones muy económicas razonablemente ligeras. También haremos una entrada en el blog para hablar sobre material para cocinar.
Y, por supuesto, no olvides una navaja y un mechero.
Para el agua, además de los bidones para la ruta, es muy ha recomendable llevar bolsas plegables para llenarlas al final del día y tener agua para cocinar o lavarte. Un filtro o pastillas de potabilización, si vas a una zona donde hay ríos, también son una muy buena opción.

Ropa
Por un lado, lo que llevas sobre la bici. Para mí lo ideal es llevar dos prendas de cada, una la llevarás puesta y la otra de repuesto: culote o pantalón (corto o largo según el clima), camiseta o maillot de lana merina (transpira y huele menos), calcetines (también de lana merina en invierno y frescos en verano), chubasquero y/o cortavientos, camiseta térmica y chaqueta (si hacer mucho frío), buff, zapatillas, casco, gafas (mejor si son fotocromáticas porque aunque no haga sol las necesitarás para protegerte del viento y los bichos) y guantes (imprescindibles si no quieres callos en las manos, mira cómo quedaron las mías después de un viaje en el que perdí los guantes).

Por otro lado, lo que te pones cuando te bajas de la bici. En este caso, yo suelo llevar solo una prenda de cada, a no ser que el viaje sea muy largo o vaya a tener un clima muy diverso, entonces echo dos de algunas cosas. La mejor opción es llevar ropa por capas: ropa interior, camiseta manga corta o larga (o térmica si hace frío por las noches), pantalón corto o largo ligero, una capa de merino de manga larga, gorro y plumífero ligero (este siempre lo llevo, a no ser que sea una zona extremadamente cálida). Como calzado para las noches suelo llevar unas chanclas o sandalias que pueda usar con calcetines, es una opción versátil.
Las prendas de lana merina ayudan a estar cómoda varios días sin lavadora, incluso en verano, porque transpiran muy bien y huelen mucho menos que la fibra.
Higiene en ruta
Si van a ser muchos días, buscar un alojamiento o un camping de vez en cuando para tener una buena ducha, es la opción más cómoda.
En acampada libre, un paño húmedo (mejor que las toallitas) puede ser suficiente. Si vas a pasar varios días sin acceso a una ducha, al final de la jornada puedes llenar una bolsa plegable de 4 o 5 litros (hay muchas opciones en el mercado), colgarla de una rama o una piedra y darte una ducha rápida. Lleva jabón líquido o en pastilla que sea neutro y te sirva tanto para el pelo como para el cuerpo.
Lleva siempre protección solar 50 SPF (mejor sin aceites en la cara) y crema hidratante para el final del día, te ayudará a compensar sol, viento y cansancio.
El culote es cómodo, pero puede acumular bacterias si se usa muchos días sin lavar, ten en cuenta que es mejor usarlo sin bragas, si las usas, la badana pierde parte de su función. La alternativa es ir sin culote (cuando el terreno y el desnivel lo permitan) y usar ropa interior de lana merina o microfibras con algodón en la zona de contacto.
En mi caso, prefiero ir siempre con culote, lo lavo siempre que puedo (en algún baño público, fuente o agua lejos de ríos y lagos) y lo pongo a secar en la tienda o colgado en la bici. Lo mismo para la ropa interior o cualquier otra prenda que necesite lavar.
Es mejor no afeitar la zona íntima con cuchilla en viajes largos para reducir irritaciones, puedes recortar con tijeras si lo necesitas o dejarlo natural.
Para la regla, cada persona es distinta. La copa menstrual puede ser lo más práctico, pero si te tienes que cambiar en ruta y vas a tener poca agua, las compresas/tampones pueden ser más útiles. Siempre puedes intentar planificar la ruta según tu ciclo y, si quieres, organizar paradas en alojamiento los días más incómodos, descansar un par de días siempre sienta bien.
Lleva papel higiénico para secarte bien y reducir bacterias después de hacer pis, pero no lo dejes por ahí tirado, lleva una bolsa para guardar el papel usado y deshazte de él cuando encuentres una papelera o un cubo de basura donde tirarlo. Y para lo que no es pis, puedes llevar una pala ligera (¡existen palas específicas para esto!) o usar una piedra o un palo para hacer un agujero y lo tapas cuando acabas para no dejar residuos. No olvides el principio “leave no trace”.
Las mujeres somos más susceptibles a infecciones urinarias o por hongos, en especial después de la menopausia. Usar hidratantes íntimos y tener un ajuste adecuado del sillín y la bici ayuda mucho a evitarlo. Consulta con tu médico antes del viaje por si te recomienda llevar algo de emergencia (por ejemplo, para infecciones).

Kit de reparación y recambios
Aprender un poco de mecánica te dará confianza y te quitará el miedo a pinchar o tener algún problema técnico en ruta. Pero si pinchas y no sabes cambiar una cámara o se te rompe la cadena y no sabes sustituir un eslabón, hay mil vídeos en YouTube que te explican cómo hacerlo. Aunque necesitarás conexión a internet y tener batería en el móvil para consultarlos, así que es mejor empezar el viaje con algunas nociones básicas de mecánica.
No salgas sin llevar al menos multiherramienta con llaves variadas, tronchacadenas, tenazas para eslabón rápido, lubricante de cadena (un bote pequeño suele bastar), cinta americana y bridas.
Para los neumáticos, bomba, desmontables, parches y cola. Además, si llevas tubeless, mechas y herramienta para mechas y un poco de líquido sellante.
Y como recambios básicos: cámara(s), eslabones rápidos, patilla de desviador trasero, pastillas de freno y tornillería variada que use tu bici (por ejemplo, tornillo de tija).

Electrónica
Obviamente teléfono, pero también dispositivo GPS (o un soporte para el móvil) cables, batería externa (al menos 10.000 mAh o más, o buje dinamo si lo usas) y luz frontal. Un enchufe con varias entradas USB es práctico para cargarlo todo al mismo tiempo. Si vas a generar contenido para RR SS, también querrás llevar cámara de fotos o vídeo, dron, baterías extra… Y, si viajas al extranjero, adaptadores de enchufe.
Primeros auxilios
El botiquín puede ser algo muy personal pero lo básico es: monodosis de suero, toallitas o un bote pequeño de povidona yodada, pinzas, tiritas, gasas, esparadrapo, una venda pequeña, pomada antibiótica, espray anti mosquitos y pomada para las picaduras, ibuprofeno y antihistamínico. Y para las molestias del sillín, vaselina y una crema para irritaciones. Un poco de vaselina antes de salir ayudará a evitar problemas después. Todo en botes o dosis pequeñas.
Seguridad (especialmente en solitario)
Para la seguridad en ruta, sobre todo en carretera, lleva luz trasera, ropa que se vea bien y timbre para avisar en caminos compartidos con peatones.
Comparte tu itinerario y horarios aproximados con alguien de confianza y lleva mapas o track descargado (GPS y/o app en el móvil) por si te pierdes.
Puedes llevar un móvil de emergencia resistente (por ejemplo, un Nokia antiguo) con buena autonomía y una SIM que funcione en la zona. Dos teléfonos nunca está de más y no te añaden apenas peso.
Si vas a zonas muy remotas, puedes incluso hacerte con un comunicador por satélite (por ejemplo Garmin inReach o SPOT).
Viajar sola siendo mujer tiene muchas ventajas, la gente que te encuentras tiende a ser mucho más amable y generosa, pero obviamente también tiene sus riesgos. En zonas que no conozcas, sé discreta con el itinerario exacto, si alguien pregunta, puedes dar un destino general sin detallar el recorrido. Si algo no te cuadra, prioriza tu instinto: es mejor ser desagradable y segura que complacer y arriesgarte.
Sobre todo, no te retes o exijas para hacer algo que quizás no vaya contigo, no eres menos valiente o interesante si decides dormir siempre en campings, en warmshowers (en otra entrada del blog hablaremos de esto) o con amigas.
Planificación
Puedes salir de casa y simplemente dejarte llevar o hacer una planificación previa exhaustiva, en cualquier caso, ten en cuenta estos detalles:
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- No existe la lista perfecta: depende de la ruta, el clima y de ti. Anota qué usas y qué no y ve ajustando en cada salida.
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- Revisa tu bici antes de salir: no inicies ningún viaje ni largo ni corto sin haber comprobado que tu bici está en buen estado. Si no sabes nada de mecánica, llévala a un taller de confianza, explícales lo que vas a hacer y pídeles que te la revisen y pongan a punto.
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- Planifica tu ruta: aunque te dejes llevar y no quieras planear donde terminar cada día, calcula al menos cuántos kilómetros o desnivel aproximado vas a hacer en cada etapa, sobre todo si tienes una fecha de vuelta que no puedes mover. No te exijas demasiado ni te pongas metas difíciles de conseguir, es probable que con los días te vayas encontrando mejor y seas capaz de llegar más lejos, pero no te anticipes. Prevé disponer de tiempo libre por si llegas a algún sitio que te encanta y te quieres quedar más tiempo o por si el clima se vuelve en tu contra y no te deja avanzar.

Primeros pasos
Si no te sientes segura, antes de lanzarte a un gran viaje, prueba una noche cerca de casa con todo el equipo cargado. También puedes hacer un viaje de fin de semana con alojamiento o camping que te permitirá afinar la lista. Y eventos y grupos de bikepacking, como el Spring meeting o el Biketravel fest, pueden ayudarte a aprender y ganar confianza.
Nadie debería dejar de cumplir un sueño por inseguridades relacionadas con la higiene o el equipo. Cuantas más experiencias compartimos, más barreras eliminamos.